2013: Optimismo moderado para los mercados

2013: Un año de optimismo moderado para los mercados financieros mundiales

El año 2013 empieza con un panorama de optimismo moderado para los mercados financieros internacionales, en un escenario que estará caracterizado por el desarrollo de la aguda crisis europea, el avance de la situación fiscal estadounidense y la desaceleración del crecimiento de China, entre otros acontecimientos. Organismos como la OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) han corregido a la baja sus pronósticos de crecimiento de las principales economías mundiales para el año que empieza, de un 2.2% a mediados del año anterior, a 1.4% en su más reciente informe|i|.

En este panorama, se proyecta que continúe una contracción de la economía europea por segundo año consecutivo, tendencia encabezada por Grecia, España, Italia, Eslovenia y Portugal, fenómeno que evidentemente dificulta la reducción de las impresionantes tasas de desempleo actuales (26.8% para Grecia y 26.6% para España, de acuerdo con cifras de Eurostat|ii|), a lo que se agrega una sombra de duda acerca de la capacidad efectiva de la política económica para dinamizar los mercados y fomentar la estabilidad de la moneda, ya que las tasas de interés se encuentran en niveles cercanos a cero y sería necesaria entonces la aplicación de estímulos fiscales o de expansiones monetarias, medidas muy complejas y costosas para países en condiciones tan delicadas como las de la Unión Europea; por lo pronto, el Banco Central Europeo mantuvo en su reunión del pasado 10 de enero su tasa de interés de referencia en 0.75% anual, su nivel histórico más bajo. Preocupa saber que, además de los claros efectos negativos sobre los mercados de valores, la calidad de vida de muchos habitantes de estos países se deteriora a ritmos acelerados: según Antonis Samaras|iii|, primer ministro de Grecia, el nivel de vida en tal país se ha reducido en 35% durante la crisis actual, llevando a que el 31% de los griegos se encuentre hoy por debajo del umbral de la pobreza y haciendo que el poder adquisitivo se encuentre en un nivel similar al de 1979.

En lo relacionado con Estados Unidos, el acuerdo que permitió (al menos de forma temporal) evitar el denominado “abismo fiscal” es un hecho que ha enviado señales positivas tanto para los mercados de capitales como para los sectores productores de bienes y servicios alrededor del mundo, principalmente aquellos que exportan a ese país; según el Wall Street Journal, el acuerdo representa el mayor incremento de impuestos de las dos últimas décadas, aumento orientado principalmente a los habitantes con mayores ingresos|iv|; así las cosas, la OECD proyecta un crecimiento del PIB estadounidense de 2% para este año y de 2.8% para 2014. Diversos hechos alientan la posibilidad de contar con un panorama positivo para los mercados de valores estadounidenses (y consecuentemente para mercados altamente correlacionados a él, como el colombiano): además de los bajos niveles de inflación y de tasas de interés, se afirma que el precio de mercado de las acciones es bajo en relación con su valor intrínseco, ya que para 2012 las compañías que componen el índice S&P 500 se estaban vendiendo en promedio en valores correspondientes a 12 veces sus ganancias, mientras el precio promedio histórico es de 16 veces sus utilidades|v|. Expertos consultados por Barron’s (publicación de Dow Jones & Co.) pronostican que el índice S&P 500 puede incrementarse en un 10% durante este año, y la mencionada relación precio/utilidades podría ascender de 12 a 14.5, generando un interesante potencial de ganancias para el mercado accionario|vi|.

En cuanto al comportamiento de China – segunda economía más grande del mundo –, se espera con un optimismo moderado que el PIB recupere dinamismo, luego de bajar su ritmo de crecimiento por siete trimestres consecutivos, siendo este de 7.4% al tercer trimestre de 2012, el más bajo desde 1999 según la agencia Reuters|vii|, situación explicada porque la crisis global ha reducido la demanda externa e interna de sus productos, así como la inversión. El desempeño de Estados Unidos y de la Unión Europea junto con las medidas de política económica que el gobierno chino implemente serán factores que influirán de manera decisiva en la situación económica y financiera para ese país en 2013.

En este complejo panorama, los mercados emergentes toman un atractivo especial: mientras las economías desarrolladas crecerán un 1.4%, las emergentes lo podrán hacer al 5.6%, de acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional|viii|. Aunque los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) son todavía considerados como destinos de altísima importancia, la mirada de muchos inversionistas se está orientando a países alternativos que presentan muy buenas perspectivas, tales como Singapur, Filipinas, Suráfrica, y en nuestra región, Chile y Colombia. Evidencia de este interés por mercados alternativos se encuentra en que áreas como los BRIC son complementadas hoy en la jerga de los negocios internacionales por acrónimos como CIVETS, sigla acuñada por Robert Ward, director de Economist Intelligence Unit, y popularizada por Michael Geoghegan (CEO del HSBC) para referirse a Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Suráfrica como países en los que los mercados mundiales deberían fijarse por su alto potencial de crecimiento|ix|.

Muestra de este atractivo es el hecho de que, según cifras preliminares del Banco de la República, la inversión extranjera directa durante los tres primeros trimestres de 2012 alcanzó un monto de USD 11.825 millones, un 11% más que en el mismo periodo de 2011, recursos que fueron orientados principalmente a sectores como hidrocarburos, transporte y servicios financieros|x|.

Una evaluación general del escenario colombiano muestra que a pesar del alto nivel de desempleo (9.2% a noviembre de 2012), hay unas condiciones macroeconómicas que evolucionan favorablemente: según el DANE|xi|, la tasa de desempleo rural está en sus niveles más bajos de los últimos diez años, situándose en 5.3% para el trimestre septiembre-noviembre de 2012. Adicionalmente, la tasa de inflación para 2012 fue de 2.44%, muy cercana al piso del rango meta establecido por el Banco de la República de entre 2% y 4%; gracias a tal comportamiento, el emisor decidió reducir tanto en noviembre como en diciembre su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos cada vez, para fijarla en 4.25% anual, medidas estas orientadas por una parte a fomentar el dinamismo de la demanda para enfrentas las consecuencias de la crisis mundial, y por otra parte a propender por un alza del precio del dólar para apoyar fundamentalmente al sector exportador|xii|.

¿Qué se puede esperar entonces desde el punto de vista de las inversiones? Expertos pronostican que el dólar cerrará 2013 prácticamente a los mismos niveles en que inicia el año, muy cerca de los 1800 pesos; mientras tanto, la baja de tasas de interés seguirá abaratando la toma de préstamos e incentivando la negociación de títulos de renta fija en el mercado secundario, aunque desmotivando en alguna medida el ahorro bancario, especialmente para aquellos agentes con menores aversiones al riesgo. En cuanto a la bolsa de valores, se puede esperar que la crisis desatada por el caso de Interbolsa no afecte profundamente el desempeño bursátil en el año que comienza, y que más bien contribuya a fortalecer la labor de los entes de regulación e incentivar las buenas prácticas de los participantes del mercado. Las políticas monetarias expansivas, como las recientemente adoptadas por el Banco de la República, promueven el crecimiento de los índices bursátiles, tendencia que muy probablemente será apoyada por un dólar barato, precios internacionales adecuados de los bienes primarios que el país exporta, y aumento – moderado, seguramente – de la demanda de bienes y servicios, jalonado por la recuperación estadounidense, principalmente. Los resultados económicos y sociales en Colombia estarán afectados de forma directa por los resultados de los diálogos de paz, los que desde su inicio han influido en el grado de confianza de inversionistas locales y extranjeros.

Aun con sofisticadas técnicas cuantitativas es difícil pronosticar con precisión el comportamiento de los índices bursátiles, aunque su evolución sigue de cerca la tendencia general del ciclo económico; por esta razón, para quienes estén interesados en la bolsa de valores, será de bastante utilidad evaluar los fundamentales de largo plazo de las compañías en que se desee invertir durante 2013, enfoque que puede ayudar a evitar ser presa de las constantes e impredecibles fluctuaciones de los hechos que determinan el comportamiento de los mercados.

Uno de los principios que hoy es más generalmente reconocido es el carácter cíclico de los fenómenos económicos y financieros; sin embargo, la naturaleza humana nos lleva en muchas ocasiones a sobreestimar la importancia de los hechos recientes – tendencia denominada “disponibilidad” (availability) según la escuela de las finanzas conductuales –, de forma que en periodos de crisis no recordamos las épocas de prosperidad, y en épocas exitosas tendemos a olvidar los fracasos pasados. Así las cosas, las cifras – y la prudencia – invitan a iniciar 2013 con un optimismo moderado: la crisis de los mercados financieros internacionales no se ha superado del todo, y Colombia está lejos de poderse considerar blindada frente a sus efectos. Pero las crisis (y las expansiones) son pasajeras, de forma que conviene mirar al futuro con esperanza y recordar que conviene ver las inversiones en el mercado de valores como estrategias de largo plazo, filosofía que Warren Buffett|xiii| nos recuerda en frases como “el tiempo es el amigo de los negocios maravillosos, el enemigo de los mediocres… Yo nunca intento hacer dinero en el mercado de valores. Yo compro bajo el supuesto de que podrían cerrar el mercado al día siguiente y no volverlo a abrir por cinco años… Cuando somos dueños de partes de negocios espectaculares con gerenciamientos espectaculares, nuestro periodo de retención favorito es por siempre…”.

A pesar de los obstáculos con que podemos tropezar en el camino, hay señales positivas en el horizonte financiero: hagamos votos para que 2013 sea un año de éxitos para nuestro país.

REFERENCIAS

i   OECD, http://www.oecd.org/newsroom/globaleconomyfacinghesitantandunevenrecoverysaysoecd.htm

viii International Monetary Fund, http://www.imf.org/external/index.htm

ix  Economist Intelligence Unit, The Economist, http://www.eiu.com/Default.aspx

xiii Business Insider, http://www.businessinsider.com/warren-buffett-quotes-2012-8?op=1. Traducción del autor.

Por Alejandro Useche Arévalo
Ph.D. in Business Administration

useche.alejandro@ur.edu.co