Afrontando los retos del comercio internacional en Colombia

Muchos son los factores que afectan el comercio internacional de Colombia. ¿Cómo está Colombia combatiendo estos problemas? Si bien no es el ejemplo de la excelencia, nuestro país ha mejorado en diferentes aspectos y lo más importante, las nuevas políticas públicas son coherentes con el modelo actual.

La diversidad geográfica – las montañas y los paisajes – que es motivo de orgullo y un factor del que podemos alardear, se convierte en un gran enemigo con el que nuestros empresarios exportadores e importadores deben luchar a diario. No es un secreto que Colombia enfrenta un problema de competitividad causado por los costos adicionales que genera transportar mercancía a lo largo del terreno montañoso: aumento en gastos de gasolina, peajes, tiempos de transporte, entre otros factores que hacen menos competitivos nuestros productos en el extranjero. Ante esto, el gobierno nacional ha tenido buenas iniciativas como el proyecto Ruta del Sol que permitiría una conexión más eficiente entre las ciudades del centro del país y las ciudades portuarias localizadas al norte del mismo.

Un segundo problema a destacar, es que Colombia no está preparada para el creciente flujo de comercio en términos de infraestructura portuaria y aeroportuaria. En cuanto a los puertos, el compromiso tanto del Estado como del sector privado, ha logrado posicionar a Cartagena dentro de los puertos más destacados de Latinoamérica, sin embargo, el problema de capacidad esta todavía latente y es necesario encontrar medidas necesarias para superarlo. Por otra parte, en cuestión de aeropuertos, el creciente flujo de pasajeros y de transporte de carga ha generado recientes políticas como la ampliación del aeropuerto el Dorado, y el posible traslado del aeropuerto militar de Catam hacia el aeropuerto de Madrid (Cundinamarca).

Por el lado de los empresarios, las políticas han evolucionado desde el fortalecimiento productivo de sectores exportadores hacia el fortalecimiento de PYMEs en la integración de cadenas internacionales de valor. Si bien los programas de desarrollo exportador, por medio del apoyo a productores, son vitales para el desarrollo competitivo del país, es alentador saber que hay una preocupación por ahondar en otros campos que están “a la moda” en comercio. Una de las políticas que ilustran esto, es el naciente programa de apoyo a PYMEs suplidoras de insumos a empresas extranjeras en un esquema de apadrinamiento que permitiría no solo la transferencia de conocimiento, que es tan vital para el futuro desarrollo de técnicas de producción, sino que también permite la inserción de las empresas colombianas en el eje internacional.

Esperemos que todos los programas y políticas que se encuentran sobre el papel o en sus etapas iniciales se ejecuten con éxito y cumplan el objetivo para el cual fueron inicialmente puestos sobre la mesa. Pero por el momento, es importante destacar en todos estos proyectos el interés por generar políticas actualizadas, basadas en experiencias internacionales exitosas y con visión de largo plazo.

 

Por Julieth Santamaria