Confianza que genera desconfianza

Durante los últimos cuatro meses el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que publica Fedesarrollo ha despertado un interés particular en mí, principalmente porque dentro de mis funciones laborales su análisis es imperativo. El rol que desempeña el índice dentro de la economía es de suma importancia, no solo porque históricamente ha tenido una capacidad de pronóstico muy elevada sobre el desempeño del consumo final de los hogares[1], sino porque esa cualidad del índice lo hace pieza clave en la toma de decisión de política monetaria del Banco de la República. Para dar ejemplo a lo anterior, basta con ver el comunicado de prensa de la junta directiva del 21 de marzo del 2014 por el cual dieron a conocer que decidían mantener la tasa de intervención debido, además de otros factores, al evidente retroceso de la confianza en febrero[2].Sin embargo, considero que actualmente existen riesgos importantes al analizar este indicador que, de no ser considerados, podrían llevar a señales equívocas en los análisis económicos más relevantes.

En primer lugar, su volatilidad es muy grande y por tanto el grado de incertidumbre sobre su desempeño también lo es[3]. Si usamos un indicador que resulte volátil para estimar el comportamiento de una variable macroeconómica tan importante (y menos volátil) como el consumo de los hogares, es de esperar que el error de estimación sea considerable.

En segundo lugar, si bien durante el 2009 y el 2010 la tendencia del ICC se reflejó muy bien en la tasa de variación del comercio minorista, desde el 2012 el ICC ha mantenido una tendencia decreciente persistente que, desde mi perspectiva, es incoherente con el reciente desempeño de las ventas del comercio minorista y los indicadores líderes en general[4].  Aunque lo anterior no quiera decir que el ICC tenga un desempeño pobre frente a los demás indicadores, considero que este comportamiento contradictorio debe ser monitoreado.

Otro aspecto para resaltar está en la cantidad de ciudades que componen el índice. Actualmente, son cuatro las ciudades presentes en el cálculo: Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, y cada ciudad tiene un comportamiento tan distinto que dificulta generalizar el comportamiento del índice para toda la nación.  Es más, cerca de la mitad de la muestra de la Encuesta de Opinión del Consumidor está en Bogotá, por lo que el índice está fuertemente influenciado por los resultados obtenidos en la capital.

Desde mi punto de vista, la raíz de estos problemas está en que la cantidad de encuestados es muy pequeña comparado con la importancia del ICC para la nación. En efecto, son cerca de 640 personas entrevistadas a nivel nacional, lo que representa aproximadamente un 0,001% de la población total y 0,004% de la población de las regiones en donde se hace la encuesta. Aunque mi especialidad no está en la estadística, sí creo que un índice que mide un sentimiento tan subjetivo, debe contener un número de personas mayor para garantizar que la confianza “general” o más recurrente en la nación sea la ilustrada por el Índice.

Espero que en un futuro, el presupuesto y demás restricciones que se enfrentan para realizar una encuesta con una base muestral más elevada, sean sobrellevados por la entidad. Quizás el apoyo del Gobierno, o del mismo Banco Central, sea una alternativa.


[1] Según el último comunicado de prensa de la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo, la correlación entre el promedio móvil de tres meses entre índice de confianza del consumidor y  y la variación anual real del consumo final de los hogares es de 0,84.
[2] El índice de confianza del consumidor pasó de 26,6% en enero a 15,7% en febrero.
[3] En efecto, la diferencia entre el índice y su componente tendencial tiene una desviación estándar de 6,3% mientras que la diferencia de comercio minorista (Una serie comúnmente asociada al consumo de los hogares) frente a su tendencia tiene una desviación de 3,71%.
[4] Ver por ejemplo el actual desempeño de la producción industrial, los despachos de cemento gris, importaciones de bienes de capital etc…