Derivados, marginados en Colombia

La relativa juventud del mercado de capitales en Colombia, no ha sido un impedimento para que se presente un crecimiento continuo en cuanto a los montos, la variedad y la importancia que estos instrumentos han tomado en la economía colombiana. Sin embargo aun queda un largo trecho por recorrer si se espera llegar a alcanzar un mercado más amplio y de mayor madurez. La cuestión es, que a pesar del incesante desarrollo de este mercado, otros instrumentos financieros no han mostrado la misma velocidad de evolución, concretamente hablo sobre los derivados.

Los derivados financieros son instrumentos cuyo valor se deriva de un subyacente (acciones, tipos de interés, tasas de cambio, commodities, etc.). En general un derivado es un contrato en el cual el precio de éste va a depender del precio de los subyacentes a los que esté asociado y de su negociación. La duración del contrato va a ser acordada por las partes y otras características como la forma de pago deben ser pactadas desde el comienzo. Este mercado ha tomado mucha fuerza a nivel global, llegando a estimarse que su tamaño es igual a 20 veces la economía mundial[1]. En Colombia la utilización de los derivados ha ido apareciendo paulatinamente. En la actualidad se pueden hacer contratos (principalmente futuros) sobre algunos índices, tasas, acciones y bonos. Sin embargo su utilización es mínima a pesar de que la regulación emitida por la Superintendencia Financiera aprueba la creación de contratos más complejos y asociados a una mayor variedad de subyacentes. También la creación de la Cámara de Riesgo Central de Contraparte de Colombia es una prueba de que estamos más que  preparados para fortalecer este mercado, por lo menos en cuanto a contratos estandarizados, aunque eso no debería detener la marcha de contratos OTC (Over the counter).

Y sí, ya existen en Colombia, pero pienso que las personas encargadas y conocedoras del tema no están muy interesadas en fomentar la utilización de estos derivados porque a mi parecer el costo marginal de hacer el esfuerzo de estudiar y aprender a utilizar e implementar una mayor variedad de derivados es mayor a la posible utilidad y ganancia que se podrían percibir a partir de estos. Pero los datos hablan por sí solos, para el mes de Julio el volumen de contratos negociados, no superó los 51.000 en Colombia según informe de la BVC, un dato minúsculo comparado con países como Brasil que operó un volumen aproximado a los 40 millones de contratos durante el mismo periodo, adicionalmente este número solo corresponde a derivados financieros ya que los derivados agropecuarios no se tuvieron en cuenta en el cálculo tomado del informe para el mes de Julio de Bovespa, además la diversidad de contratos negociados en el mercado brasilero es ampliamente superior al colombiano, lo que señala que es un mercado que está dispuesto a ser explotado. Pero entonces por qué no se utilizan más estos instrumentos?

Pongámonos a pensar qué tan beneficioso podría ser para un país de amplia tradición agrícola la utilización de un futuro sobre commodities, o no simplemente un futuro sino unos forward o cualquier otro tipo de derivado que se puedan ajustar a las necesidades especificas de compradores y vendedores. Un caso para darnos cuenta de lo que podría significar la expansión de este mercado es que los exportadores de café utilizaran un contrato para cubrirse del riesgo cambiario. Personalmente pienso que el impacto que podría generar la correcta utilización de estos instrumentos tendría repercusiones muy positivas que permitirían a la economía colombiana dar otro paso hacia adelante.

En conclusión nosotros los estudiantes y profesionales estamos llamados a hacer que este mercado tome mayor importancia, ni siquiera tenemos que crear y formular estos derivados, la regulación ya lo permite e incluso establece la forma en la que estos contratos deben ser manejados y valorados, las formulas están dadas e incluso pueden ser mejoradas, básicamente se debe aplicar lo que otros ya han hecho. Adicionalmente con el nuevo cálculo de indicadores como el IBR a 3 meses se facilitaría la tarea de valoración y abriría la puerta a otros posibles derivados. Nos encontramos en el punto donde no mucha gente es ilustrada sobre este tema, lo que me lleva a pensar que las ganancias de este negocio pueden ser mayores de lo que algunos esperaríamos.


[1]The Global Research Centre. Financial Implosion: Global derivatives market at $1,200 trillion Dollars… 20 Times the World Economy. Mayo 20, 2012. Consultado el 30 de Septiembre de 2012. Disponible en: http://www.globalresearch.ca/

Por Rodrigo Sánchez: @rodrigosanp