Desarrollo Económico: El éxito de Santander

Ningún departamento colombiano ha tenido un desempeño económico más sólido en lo corrido del siglo XXI que Santander. Se trata de una historia de éxito. Las cifras son contundentes. En el año 2000 el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Santander era similar al de Valle y Antioquia. Además, era bastante inferior al de Bogotá. De allí en adelante su crecimiento superó el de esos tres entes territoriales y en el 2012, último año para el cual hay cifras del PIB per cápita departamental, Santander tuvo el tercer PIB per cápita de Colombia, después de los departamentos petroleros de Meta y Casanare.

¿Qué factores explican el excelente resultado de la economía santandereana? Hay que decir  que este desarrollo ha tomado por sorpresa a los analistas del desarrollo económico regional colombiano, y que la explicación no es del todo evidente. En primer lugar, sus suelos no son de los mejores del país y claramente son inferiores a los de la sabana de Bogotá o el Valle del Cauca. No está muy cerca de los puertos colombianos, ni del triánguloBogotá-Medellín-Cali, donde se concentra la mayor parte de la actividad económica en Colombia. Ni siquiera está cerca de los mercados venezolanos. Los conocedores de su vida política local señalan que la dirigencia local no es muy diferente en sus actuaciones a la dirigencia política de otras zonas del país y además que no es mejor. Tampoco ha tenido grandes megaproyectos de infraestructura o de inversión privada. ¿Entonces donde radican las causas de su despegue económico?

Considero que hay por lo menos cuatro factores que pueden ayudar a explicar el buen momento por el que pasa la economía de Santander. En primer lugar, es un departamento con una red de poblaciones intermedias prósperas. Me refiero a sitios como Socorro, Vélez, entre otros. En esto se diferencia de otras zonas del país, como la Costa Caribe, donde la brecha entre las capitales y el resto del departamento es enorme. En segundo lugar, señalaría que cuenta con una red de empresarios medianos y pequeños que son muy competitivos tanto en sectores tradicionales, como el calzado, como en los más innovadores, como la avicultura y la medicina. Un tercer factor, que me parece que no ha perjudicado a Santander, es que, y eso a diferencia de Medellín y Cali, no desarrolló una industria basada en el proteccionismo y por lo tanto con poca orientación a la innovación y  enfocada al rentismo. Es decir, que el desmonte del modelo por sustitución de importaciones no la perjudicó, como sí golpeó a la industria de Medellín y Cali. Pero sobre todo, me parece que el sorprendente ascenso santandereano se basa en que ha logrado desarrollar el potencial de su clase industrial por medio de la educación. En todas las pruebas de calidad de la educación en Colombia, los primeros lugares los está ocupando Santander. Por ejemplo, en las pruebas SABER que tomaron en el 2012 los estudiantes de grado 5°, Bucaramanga le ganó a todas las ciudades de Colombia, incluso a Bogotá. Lo mismo sucedió con las pruebas SABER que tomaron en ese año los estudiantes del grado 9°.

A pesar de que todo lo anterior parece ser parte de la explicación, aún no entendemos bien lo que ha llevado a este ascenso económico de Santander y, por lo tanto, hay que seguir observándolo y tratando de entender las causas de su éxito.

 

Por Adolfo Meisel
Codirector del Banco de la República
Perfil: http://www.banrep.gov.co/es/node/31507