Educación y meritocracia

En los últimos años, estudios estadísticos han demostrado la importancia que posee la educación en los países en desarrollo. Dentro de estos estudios, se pueden encontrar algunos que sugieren que la educación es uno de los principales factores que explica el nivel de ingresos de las personas, otros que hablan del mejoramiento de la eficiencia del sistema productivo y algunos que genera externalidades en la sociedad, como mejorar el sistema democrático, y crear efectos de grupo. Lo anterior, indica entonces que la educación es un factor de suma importancia para la sociedad y por tanto es importante analizar la forma como se imparte.

La educación se puede analizar desde dos frentes, uno de estructura y otro de contenido. El estructural consiste esencialmente en la manera como se dan las clases, las instalaciones donde se dictan y la manera como se escogen a los estudiantes. El contenido, por otro lado, se basa principalmente en los temas que se dan en clase, la relevancia y utilidad de estos y las carreras que se ofrecen. Para este caso se va a hacer énfasis en la parte de la estructura y por ende se va a suponer que no existen problemas en la parte del contenido, es decir que lo que se enseñe en los colegios y universidades va a ir acorde a las necesidades del país, y además, la manera como se enseñe va a ser eficiente. Adicionalmente, en la parte de la estructura se va a hacer énfasis en los métodos de admisión y la importancia de la meritocracia en estos últimos.

Cuando se habla de meritocracia, pensamos en un sistema en el cual la persona logra ocupar buenos puestos dado su mérito y su esfuerzo, es decir que la persona recibe lo que merece según su capacidad. Así, se podría decir que la meritocracia es un término que suele estar relacionado con aquello que es justo, y por ende, este tipo de sistema no debería generar tanta controversia social. Sin embargo, cuando se mira un sistema de meritocracia en la educación, este puede no verse tan justo como se podría llegar a pensar. Al incluir la meritocracia al sistema educativo a través de los exámenes de admisión lo que se busca es que los mejores estudiantes entren a los mejores colegios y universidades, y por tanto se podría inferir que aquellos que logren los mejores resultados en los niveles más básicos van a ser los que tengan la mayor probabilidad de superar los exámenes en los niveles más altos.

En este orden de ideas, se puede decir que el destino de un estudiante queda determinado desde el primer examen. Por tanto, se tendría que los mejores nunca interactuarían con los peores lo cual implicaría eliminar posibles efectos de grupo que permitirían a los peores mejorar. Así, a pesar de que la meritocracia parezca en un principio un sistema justo, este puede no tener los mejores efectos cuando hablamos de educación puesto que implicaría segregar a un grupo de personas por sus condiciones cognitivas iniciales, obviando la posibilidad de que esta persona pueda mejorar en el futuro y por tanto predeterminando su rendimiento futuro.