¿El oro sigue siendo una buena inversión?

Una pregunta que perturba la mente de muchos inversionistas

 

El oro ha demostrado durante muchos años su eficacia como instrumento de cobertura frente a una economía débil y todavía sigue siendo tratado como tal por muchos inversionistas. Sin embargo, algunas personas están cuestionando el potencial del oro como inversión en la actualidad. Los opositores del oro están firmes en su posición de que el metal precioso dorado es una inversión no rentable, pero pareciera que los que sostienen esto están analizando las inversiones en oro de una manera equivocada.

El escritor de Forbes Louis Woodhill afirmó que el oro es una mala inversión porque es en realidad un juego de suma cero. En uno de sus artículos, Woodhill publicó estadísticas del precio del oro que mostraban la caída del mismo desde $1,895/onza en 2011 hasta $1.201/onza en 2013; e incluso fue más lejos al afirmar que el oro no es una “inversión” en lo absoluto sino una “transacción” donde la pérdida de un inversionista es la ganancia de otro. El Ministro de Finanzas de España Pedro Solbes comparte las mismas ideas de Woodhill y afirmó que el oro es una “inversión no rentable” que debería ser dirigida a bonos, los cuales, según él, presentan un mejor rendimiento; de hecho, en 2007 Solbes vendió ¼ de las reservas de oro de su país.

Tanto Woodhill como Solbes cometieron dos errores cruciales al formular sus afirmaciones acerca del oro. Primero, no es cierto que el oro sea una inversión en vía de extinción. Tal vez Woodhill y Solbes han olvidado que los inversionistas de oro se beneficiaron de un aumento en el precio del metal precioso dorado de 135% en 2013, y que el oro experimentó un incremento en su precio de 130% en 1999 (source: BullionVault). Segundo, los personajes en cuestión están mirando las inversiones en oro incorrectamente. El oro no es una inversión a corto plazo, sino a largo plazo; si los inversionistas buscan retornos regulares, es mejor que inviertan su dinero en acciones o bonos. El oro es utilizado principalmente como un instrumento de cobertura de cara a una economía débil y países como Italia se han beneficiado en el pasado de tener reservas de oro cuando experimentaron inflación. El oro es como una cuenta de ahorros con la que los inversionistas pueden contar en momentos difíciles pero que no deben tratar como cualquier acción.