El poder es el afrodisiaco más fuerte

En el pasado, en la gran mayoría de los países de América Latina, la reelección de un presidente era prohibida. Sin embargo, actualmente la reelección es permitida en muchos países de la región, ya sea en la modalidad inmediata, alterna o indefinida. Ejemplos de ello han sido las reelecciones de Uribe, Chávez, Lula, Ortega, Correa (hace apenas dos semanas), entre otros. ¿Por qué resultará tan común que un presidente sea reelegido, aun cuando tiene buenos contrincantes? El poder, pues, resulta ser el mayor de los afrodisiacos. En un reciente estudio pretendo acercarme a una respuesta de lo anterior.

Los comportamientos electorales pueden verse afectados por el tipo de candidatos que estén postulándose para un cargo y por los beneficios económicos (o no económicos) que le represente al elector votar por cierto candidato. En este sentido, hice uso del modelo de votación probabilística en el que el objetivo era evaluar los efectos electorales cuando uno de los candidatos que se postula para un cargo es el Incumbente, el cual se enfrenta a un candidato Opositor. Específicamente, analicé cómo cambia el comportamiento electoral cuando el Incumbente decide dar transferencias a la población durante su primer periodo en el poder, independientemente de la nueva política que ofrezca. Puede pensar en estas transferencias como Familias en Acción si lo prefiere.

Aunque no voy a entrar en los detalles del modelo, explico algunas cosas básicas: 1) Primero modelé el comportamiento electoral cuando el Incumbente aún no le ha dado transferencias a la población. Esto con el fin de poder comparar los resultados electorales con y sin presencia de transferencias.2) Supuse que existían dos tipos de municipios: donde se han realizado consejos comunales y donde no. Aunque no es claro cómo esta variable afecta la proporción de votos que el Incumbente recibe, es plausible esperar que cambios positivos en los consejos comunales, afecte positivamente esa proporción. 3) En los municipios donde se han realizado consejos comunales, una proporción fija de votantes elige al Incumbente (se pueden sentir agradecidos por los beneficios previamente recibidos: carreteras, acueductos, colegios, etc., y por eso votan por él), mientras que el resto de la población decide libremente por quien votar. 4) En los municipios donde no se realizaron consejos comunales, el total de la población elige libremente entre el Incumbente y el Opositor dependiendo de los beneficios “económicos” que le represente votar por el uno o por el otro. 5) Cuando se incluyen transferencias en el modelo, el impacto de éstas es aumentar el sesgo ideológico de los individuos a favor del Incumbente a través de los municipios.

Los resultados del modelo sugieren que cuando uno de los candidatos que se postula por el cargo es el Incumbente, en ausencia de transferencias, es éste quien recibirá una mayor proporción de votos que el candidato Opositor. Esto se puede deber a que este candidato ya cuenta con unos electores fieles, que son aquellos que se han visto beneficiados por los consejos comunales realizados por el Incumbente durante su primer periodo de gobierno. Adicional a esto, ambos candidatos le dan una mayor importancia a los individuos ubicados en municipios donde no se han realizado consejos comunales, debido a que una mayor proporción de individuos en estos municipios, relativo a los municipios donde se realizaron consejos comunales, reaccionan a la nueva plataforma política.

Cuando se introducen transferencias en el modelo, el efecto de ellas es aumentar la proporción de votos que recibe el Incumbente y disminuir la que recibe el Opositor, teniendo en cuenta que la plataforma política de equilibrio es la misma en ambos modelos. Al igual que en el modelo sin transferencias, ambos candidatos le dan una mayor importancia a los individuos ubicados en municipios donde no se realizaron consejos comunales. De igual forma, como es estándar en los modelos de votación probabilística, los electores pivotales son más tenidos en cuenta por los candidatos, ya que reaccionan más a cambios en las plataformas de los políticos. Si bien la proporción de votos que recibe el Incumbente aumenta en los dos tipos de municipios cuando decide dar transferencias a la población, ésta aumenta más en aquellos municipios donde no se realizaron consejos comunales. La intuición detrás de esto es que acá toda la población reacciona a las transferencias recibidas, mientras que en los municipios donde se realizaron consejos comunales ya existían unos votantes fieles, por lo que éstos no se alteran por el hecho de que ahora reciban unas transferencias o no.

Como pueden ver, el Incumbente (por el sólo hecho de ser el político de turno) tiene una ventaja enorme sobre su contrincante, y resulta bastante probable que éste sea reelegido si lo desea, por el solo hecho de realizar consejos comunales y de dar transferencias durante su primer período. Bien lo decía Friedrich Nietzsche, el poder es el afrodisiaco más fuerte.

Si bien lo anterior son ‘simples’ predicciones de un modelo teórico de votación probabilística, éstas podrían ser testeadas empíricamente para el caso Colombiano. Una tarea más pendiente por hacer… Pero pronto, pronto.

Por Natalia Lemus: @NataliaLemusV