El turbulento panorama internacional

Si usted, colombiano, se pregunta cuál o cuáles crisis políticas del momento están afectando el Sistema Internacional, no cabe duda de que por nuestra cercanía geográfica, pensará primero en Venezuela, para después considerar a Crimea, lejano botín pretendido y alcanzado por Rusia en contra de la voluntad de Estados Unidos, situación que estoy seguro le recordará lo que en el pasado se llamó la “guerra fría”.

La pretensión de este corto artículo es analizar brevemente la situación actual del Sistema Internacional, teniendo en cuenta las dos crisis políticas ya mencionadas.

Empezando con nuestro país hermano, evidenció su crisis interna desde febrero de este año, cuando los  estudiantes, a los que se sumaron distintos sectores de la oposición, se levantaron contra el gobierno, reclamando por la inseguridad del país, por la escasez de alimentos, por la crisis económica y por la corrupción. Pero verdaderamente  la crisis política empezó desde los últimos meses de vida del ex presidente Hugo Chávez cuando viajó a La Habana para recuperarse de su enfermedad. Desde entonces Venezuela se quedó sin timón, sin presidente.

Y fue en este momento cuando el chavismo inició su deterioro y la oposición su auge. Desde entonces y hasta el día de hoy, la violencia en Venezuela se ha recrudecido en todos los niveles, con la censura a los medios de comunicación,  la persecución a los políticos que osaron oponerse, el triste asesinato de una reina de belleza víctima de la inseguridad y especialmente con la muerte de varios estudiantes venezolanos que se  manifestaron contra el gobierno, y que solamente pretendían el retorno a una Venezuela pacífica y próspera.

A la inconformidad del pueblo por la inseguridad, la injusticia y el desabastecimiento, se suman las ineficientes políticas fiscales (y monetarias) que el gobierno ha emprendido desde hace unos meses. Tristemente, estas medidas lo único que han traído es más inconformidad porque se ha reducido aún más la comida en los supermercados, lo que ha transformado  las calles de Venezuela en escenarios de guerra por la supervivencia.

¿Se puede hablar de un mejor futuro para Venezuela? Sin duda. Pero por un tiempo más la situación de crisis permanecerá. Las campañas en Facebook y otras redes sociales no son suficientes para detener las dificultades. Por otra parte el gobierno mantiene un rechazo al ahorro y una política expansiva del gasto, lo que es poco provechoso para el país. Pero la economía, como la vida, es cíclica y  Venezuela conseguirá a largo plazo la  estabilidad y la prosperidad que la harán  de nuevo atractiva para la sociedad internacional.

Otra situación política  que hace turbulento  el panorama internacional (y no lo digo por el avión de Malasia) es la situación de la Península de Crimea. El referéndum realizado en Crimea para adherirse a Rusia obtuvo aproximadamente el 95% de los votos a favor. Esto no es sorpresivo, ya que más del 50% de la población en Crimea es rusa. La pregunta que surge es si a nivel internacional esa adhesión se considera legal.

La respuesta es algo complicada, porque si bien frente al Derecho Internacional General un pueblo se puede independizar y no prohíbe las declaraciones de independencia, las acciones por parte de Rusia son consideradas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como violatorias de la integridad territorial de Ucrania, haciendo que Rusia sea vista por la sociedad internacional como un Estado que busca la expansión (¿Retorno a la guerra fría?).

El ahora conocido como G7 ha desterrado a Rusia del grupo por haber militarizado la Península de Crimea.  Putin ha mostrado poca preocupación frente a la acción tomada por el grupo, porque a Rusia le interesa más tener el control de Crimea. La completa adhesión de este nuevo territorio ruso va a tomar aproximadamente un año, mientras finalizan varios procesos, entre ellos, el cambio a la moneda rusa, la reforma de las instituciones y sobre todo mientras se resuelven esas “diferencias de opinión” con otros países.

El futuro de Crimea era evidente. Probablemente los Gobiernos ucranianos desde 1954 lo veían venir, ya que Crimea nunca se identificó con ese país sino que por el contrario, siempre se consideró  rusa. Por ahora subsistirán las  tensiones entre Rusia y los países del G7 y naturalmente, con Estados Unidos.

Sin duda el mapa del mundo ha vuelto a cambiar. El Sistema Internacional es anárquico y no le son ajenos los cambios. Ocurrió hace unos pocos años con Sudán y Sudán del Sur y en el futuro seguirá ocurriendo.

Hay un concepto del constructivismo en Relaciones Internacionales conocido como Intersubjetividad, que básicamente consiste en entender cómo los demás lo perciben a uno y cómo uno se percibe a sí mismo. En estos momentos Rusia es vista por los demás países como el expansionista que pretende retornar a la gloria del país poderoso que fue durante la guerra fría. Pero Rusia al aceptar a Crimea (y las ventajas que con ella vienen), también mantiene el discurso de la  promoción  de la democracia y de la justicia, frente a una Crimea desamparada y que se cree rusa.

Por su parte Venezuela es vista como un país en donde hay un gobierno injusto que ejerce violencia contra su propio pueblo. Pero Maduro se ve a sí mismo como un presidente que  lucha contra una oposición desestabilizadora que debe contener a toda costa, para el bien de Venezuela.

Desde este concepto, depende de dónde se esté observando la situación para extraer conclusiones.  Sin embargo, los medios serán los encargados de canalizar el juicio final de la historia.