Estados Unidos, un nuevo ciclo económico. Perspectivas Financieras 2014

Una reciente recuperación de la economía de Estados Unidos ha llevado al Banco Central (Reserva Federal FED) a iniciar un cambio en la postura de la política monetaria. La autoridad estadounidense decidió reducir sus compras de activos en 10.000 millones de dólares a partir de enero, bajo un escenario de mejores condiciones económicas, aunque todavía distantes de un escenario de crecimiento potencial.

Sin embargo, aunque el desempeño de la economía estadounidense ha superado ampliamente las expectativas, aún el consumo personal y los planes de inversión de las firmas, que son fundamentales para una recuperación estructural y sostenida, no se han dinamizado suficientemente. A pesar de una fuerte acumulación de inventarios por parte de las empresas en el tercer trimestre.

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La tasa de desempleo ha pasado del 10% en octubre del 2009 a un nivel actual del 7.0%, aunque alejado del objetivo de la FED del 6.5%. Sin embargo, una reducción de la tasa de desempleo se ha materializado en una estructura del mercado laboral diferente a la que podría tener la economía en condiciones económicas normales o de crecimiento potencial. Esto supone que una recuperación estructural del mercado laboral todavía está distante, teniendo en cuenta que la población económicamente inactiva como porcentaje de la población en edad de trabajar se ha incrementado hasta un nivel del 37%, cuando antes de la crisis del 2008 era del 34% generando una caída importante de la tasa global de participación hasta mínimos de 1978 y favoreciendo una reducción de la tasa de desempleo.

En este orden las tasas de interés se mantendrán en mínimos históricos en Estados Unidos por un tiempo prolongado, por lo menos hasta el 2015, teniendo en cuenta los objetivos de la FED de una tasa de desempleo del 6.5% y una inflación del 2.0% que actualmente se ubica en 1.2% en medio de un frágil desempeño del gasto personal.

En el 2014 Estados Unidos avanzará hacia una recuperación más estructural y podrá alcanzar un crecimiento por encima del 2.5%, lo que llevará una normalización de la política monetaria en el mediano plazo. La FED a lo largo del 2014 terminará su programa de compras de activos y empezará a discutir un incremento de la tasa de interés hacia finales del año entrante, el cual podría estar materializando hacia mediados del 2015.

En términos del gasto del público, se esperan menores presiones fiscales en el 2014 y un reciente acuerdo presupuestario ha reducido los temores de una paralización de las funciones del gobierno a inicios del próximo año. Sin embargo, aún se mantienen las preocupaciones en torno al techo de la deuda, y es necesario que los legisladores alcancen un acuerdo que mantenga las facultades de endeudamiento del gobierno para asegurar el cumplimento de sus obligaciones.

Un nuevo momento para la economía estadounidense y expectativas de mayores tasas de interés en el mediano plazo llevan a pensar que los mercados emergentes ya no serán el destino favorito de los inversionistas del mundo, después de que un escenario de amplia liquidez y bajas tasa de interés en las economías desarrolladas generó importantes flujos de inversión extranjera de portafolio hacia los emergentes en los últimos cuatro años, los cuales se han revertido desde mayo de este año y debería acentuarse con mayor fuerza hacia finales del 2014.

La coyuntura de Estados Unidos implica la incorporación de un nuevo momento económico donde ya no va existir la irrigación de liquidez que se observó desde 2009 hasta hoy, que mantuvo el impulso en el mercado accionario de Estados Unidos e incrementó los flujos de capitales hacia las economías emergentes, con los cuales los activos de riesgo alcanzaron grandes valorizaciones.
Para el caso de las economías emergentes latinoamericanas, una recuperación más fuerte en Estados unidos, creará un escenario externo más adecuando para que estas alcancen tasas de crecimiento cercanas al potencial. Sin embargo, en economías como Colombia, el crecimiento potencial depende en mayor medida de una recuperación del consumo y en general de la demanda agregada interna más que de una fuerte recuperación del escenario internacional.

En el caso de Colombia, la mayor parte de las exportaciones a Estados Unidos se concentran en combustibles y aunque una parte representativa de las manufacturas y en general de bienes industriales que se exportan tienen ese destino, no tienen una participación representativa en el total de las ventas al extranjero. Así y teniendo en cuenta que los sectores que más aportan al crecimiento del PIB en Estados Unidos están relacionados con servicios y manufacturas, una recuperación económica en la mayor economía del mundo podría generar mayores oportunidades de crecimiento de las exportaciones colombianas en el mediano y largo plazo siempre y cuando se avance a mayores estándares de innovación, tecnología y productividad que permitan a la industria y al sector de servicios tener mayor ventaja comparativa. Diferente es el caso de México, donde diferentes bienes relacionados con la industria y la manufactura tienen una participación importante en las exportaciones a EE.UU.

Una recuperación de la economía norteamericana que se materializará con mayor fuerza en el 2014, mantendrá un entorno de mayores tasa de interés externas, salida de capitales de corto plazo de los emergentes latinoamericanos, escenarios de devaluación en las monedas de la región y caídas en los precios de activos de riesgo de los emergentes, que se recuperarán soportados en una mejor dinámica interna de las economías.

Por Cristian Lancheros
Analista Macroeconómico
Acciones y Valores S.A.
cristian.lancheros@accivalores.com