Innovación responsable

Desde el comienzo de los tiempos, la humanidad ha estado en innovación constante. “Desde el paleolítico, cuando el hombre era cazador, invento armas, acorraló sus presas usando el fuego, entre otras cosas, y luego con el desarrollo de la revolución industrial, llegaría la modernidad, con todas las invenciones que conocemos. Sin embargo, todo esto ha dado lugar a problemas ambientales para la humanidad. Estas grandes innovaciones fueron aumentando más y más empresas interesadas por los adelantos modernos, que a su vez formaban mercados competitivos llenos de actores que no estaban preocupados por el desperdicio de los recursos, sino en la obtención de distinciones y por el aumento de los ingresos a las arcas de la organización. De esta manera, debido al impacto ejercido por el hombre sobre el medio ambiente y el incremento del consumo inherente a los nuevos sistemas económicos, el mundo se transformó gracias a la innovación.

Entonces nosotros como habitantes del planeta y como miembros de las empresas, somos quienes debemos tomar conciencia y hacer una pausa para resaltar las consecuencias que ha traído las diferentes invenciones, para decidir utilizar la innovación al servicio del planeta y dar inicio a los mercados verdes; por este motivo a la innovación se le ha agregado un nuevo concepto: “Innovación responsable”, refiriéndose a la utilización de la capacidad inventiva, creativa, ingeniosa y demás del ser humano a partir de la investigación a profundidad, (investigación y desarrollo (I&D)) para poner las capacidades mentales al servicio de la sostenibilidad; es decir idear y crear nuevos mecanismos que satisfagan nuestras necesidades pero que al mismo tiempo tengan un impacto positivo tanto en el medio ambiente, como en el aspecto de desarrollo social de toda una comunidad.

La innovación responsable parte de la exploración, entendimiento y segmentación de mercados verdes para realizar todo su proceso ingenio-creativo y proponer las iniciativas ajustadas al mercado, tal como lo dice las leyes generales del marketing. La innovación responsable puede abarcar muchos enfoques en el qué-hacer empresarial, puede determinarse en el proceso de producción para que este no desperdicie los recursos, está en la construcción de nuevos equipos que optimicen los impactos, en la utilización de nuevas tecnologías más amigables. También pueden implicar el desarrollo de componentes que contamine menos, el mejoramiento o cambio en el empaque y mejoras en el producto; toda una línea de producción que tenga en su cadena de valor un espacio para la innovación responsable y el desarrollo sostenible, ideas que supongan la búsqueda de modelos de negocio innovadores y sostenibles, que reduzcan impactos negativos, que creen valor económico y que permitan contar historias a partir de la onda responsable.

Las empresas privadas tienen un gran reto para desempeñar un buen papel en esa ruta hacia la innovación responsable, sobretodo en mercados en vía de desarrollo. La organización debe crear una cultura que se desarrolle en 4 dimensiones: bienestar de sus miembros, respeto al medio ambiente, una relación respetuosa y productiva con su comunidad y sobre todo, ética en la toma de decisiones.
Esta figura de innovación responsable debe realizar un trabajo mancomunado con lo que propone la política nacional de Producción y Consumo Sostenible (P&CS) al referirse que una de sus líneas de estrategias es el emprendimiento de negocios verdes y el énfasis a la producción sostenible.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible dice: Para el sector empresarial privado, el cambio consiste en incorporar conceptos y tecnologías que impulsen prácticas en el uso de materiales, procesos y sistemas de producción o extracción, que confluyan en productos y servicios más limpios y sostenibles. Adicionalmente, mediante este comportamiento las empresas se convierten en el engranaje central para dinamizar sus cadenas productivas y redes empresariales debido a que se convertirán en los evangelistas que difundirán las buenas prácticas para constituir su cadena productiva.

De forma resumida, las empresas privadas son un sector estratégicos que tiene que servir como imagen pública de referencia para implantar cultura, para servir de ejemplo a la población del país para adoptar hábitos de consumo más amigables no solo con el ambiente, sino también con nuestra salud; y desde luego con el desarrollo social del país.

Es así cómo han aparecido iniciativas en Colombia que se destacan por convertir debilidades en fortalezas para generar no sólo un impacto medioambiental positivo sino al mismo tiempo, impactar efectivamente en el aspecto social, convirtiéndose estas iniciativas en ejemplos magnos de innovación responsable a nivel nacional implicando grandes desarrollos para el sector privado e implicando cambios a nivel macroeconómico en las políticas ambientales que dispone el país, teniendo en cuenta lo anterior a continuación se exponen a groso modo algunos casos de empresas que se han atrevido a diseñar ideas ganadoras de innovación responsable en Colombia según comenta María Helena Vélez:

ECOPETROL: En la búsqueda de la sostenibilidad, el instituto colombiano de petróleo ha desarrollado un abono orgánico a partir de las vinanzas, además una variedad especial de pastos para la recuperación de zonas contaminadas con hidrocarburos.
ALPINA: una innovación relevante en materia ambiental es el aprovechamiento del gas que emite la planta de tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de la planta de Sopó, como fuente de energía que no genera gases efecto invernadero y que ya es utilizado en algunos procesos de la planta y del nuevo edificio corporativo en el mismo municipio. Otra innovación responsable está en la alianza que se hizo con la nueva planta de empaques de Carvajal, en el municipio de Tocancipá, la cual, dada a su cercanía al municipio de sopó, ha generado un uso más eficiente de energía y gases refrigerantes. Gracias a lo anterior, se ha logrado reducir en un 51% la huella de carbono.

EPM: El programa de prepago de Energía es una alternativa de innovación responsable con quienes tienen los servicios suspendidos por falta de pago y más aún con quienes tienen limitaciones para adquirir el servicio. El sistema funciona a través de medidores, que el usuario puede recargar comprando (kilovatios de energía) en la tienda más cercana.

ENKA de Colombia S.A.: destacada por el ministerio de ambiente, Enka ha puesto en el mercado su línea EKO, fibra procedente de la recuperación de botellas de poliéster termoplástica (PET), el cual es un material termoplástico utilizado en la fabricación de envases, fibras, láminas, películas y otros, que gracias a sus características físico-químicas es reciclable.

Hoy en día, Colombia se contamina con más de 1.500 millones de botellas de PET al año, las cuales tardan más de 100 años en degradarse y llegan a ríos, playas, campos y sólo algunas van a los rellenos sanitarios, de este modo el compromiso de Enka con la Responsabilidad Social, la Sostenibilidad Ambiental y la búsqueda de negocios innovadores responsables, sumadas al impacto ambiental anteriormente expuesto, fueron los principales impulsores de un proyecto para procesar millones de botellas de PET y transformarlas en productos de alto valor agregado.

La nueva planta de Enka de Colombia S.A, equipada con tecnología de punta, transforma botellas de gaseosas, aguas, aceites y otros empaques elaborados a partir de PET, en Fibras eko® para la fabricación de Hilos, No-Tejidos y Rellenos, que posteriormente son utilizados en la fabricación de jeans, pantalones, camisetas y ropa de hogar. En este sentido ya se han hecho alianzas con diversas empresas del sector, buscando alinear la cadena textil y lograr llegar al cliente final.

Como todo se mide por resultados, la innovación responsable no es algo que se aparte a la generación de valor para las empresas; las tendencias hablan de empresas vinculadas al cuidado y aprovechamiento del medio ambiente, por esto la sostenibilidad del medio ambiente se ha convertido en un tema que dejo de ser exclusivo para las empresas y los grupos activistas, para ahora hacer parte de una conciencia colectiva. De hecho parte de los consumidores de Colombia y el mundo reconoce que valora más una marca que tenga una labor responsable con la naturaleza y la sociedad e incluso pagaría más por uno de estos productos y esto se debe a que las empresas son vistas como una de las principales causas de los problemas sociales, ambientales y económicos del planeta; Según un reciente estudio de Harvard las compañías sostenibles superan a sus competidores, en el largo plazo. Las estrategias sostenibles de las empresas han contribuido a su éxito financiero de largo plazo, generan ahorro de materias primas, optimización de procesos, disminución de costos y el aumento de la competitividad; todo consiste en integrar en los objetivos estrategias para convertir a la sostenibilidad a partir de las innovaciones responsables en un indicador de rendimiento empresarial.

El estudio Meaningful Brands, realizado por Havas Media, encontró en 2011 que cerca del 86% de los consumidores en el mundo esperan que las empresas se involucren en la solución de los problemas ambientales, cifra que se incrementa al 96% cuando se trata de Colombia (16% más que en el 2010); del mismo modo Cifras oficiales de Nielsen para 2012, aclaran que el 66% de los consumidores creen que garantizar la sostenibilidad del medio ambiente es la principal causa que las empresas deben apoyar hoy. Este factor no solo beneficia el posicionamiento de una marca en la mente de los consumidores, sino que además inclina la balanza a la hora de tomar decisiones de compra.

Así, debemos entender que este nuevo enfoque de la innovación no trae solo un cambio particular para el sector privado, sino que representa un enfoque macro que se convierte en una cadena de mejoramiento de la situación económica, social, cultural y política del país; es decir se empieza con una idea de negocio que usa responsablemente los recursos a partir de innovaciones a la hora de producir sus productos y/o servicios, contribuyendo así, al mantenimiento de la biodiversidad; después en pro de ello se genera empleos formales lo que aumenta la calidad de vida de los habitantes de poblaciones del país, y al mismo tiempo con la venta de este tipo de productos y servicios se logra implementar una cultura hacia un consumo más responsable y la adopción de hábitos eco-amigables; entonces nos estamos refiriendo a un proceso sinérgico que trae cambios en cuanto a competitividad, cultura, aumento de la satisfacción social; es decir, es un referente también para llamar la atención de consumidores e inversionistas extranjeros.

Esto es sencillamente una invitación para aquellas personas con aspiraciones a convertirse en emprendedores para que tengan un punto de referencia ya que sus ideas de innovación pueden convertirse en productos verdes e innovación responsable; al mismo tiempo una invitación a las empresas que pueden incursionar desde sus sectores en la apropiación de este tipo de políticas que ha construido el gobierno se pueden tener mercados más sanos, con impactos positivos, con más posibilidades hacia la internacionalización; contribuyendo también a generar habitantes más educados y menos brechas para construir países con vidas más felices.

Por Christian C. Arevalo:  @ChCamilo

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
COLOMBIA. MINISTERIO DE AMBIENTE, VIVIENDA Y DESARROLLO TERRITORIAL. Política Nacional de Producción y Consumo. Hacia una cultura de consumo sostenible y transformación productiva [en línea]. http://www.minambiente.gov.co/documentos/…/polit_nal_produccion_consumo_sostenible.pdf [citado en 30 de abril de 2013].

GONZÁLES LARA, Mauricio. RSE: más que un maquillaje. En: Huella Social PUBLICACIÓN DE RESPONSABILIDAD SOCIAL. Número 6 (Dic., 2012); p. ISSN: 2248-6879

SILOS, Jaime. ¿Cuánto vale un kilo de inversión social? En: Huella Social PUBLICACIÓN DE RESPONSABILIDAD SOCIAL. Número 3 (Mar., 2012); p. ISSN: 2248-6879

VÉLEZ, María Helena. En: Huella Social PUBLICACIÓN DE RESPONSABILIDAD SOCIAL. Número 5 (Sep., 2012); p. ISSN: 2248-6879