La economía clásica: ¿el mayor plagio de la historia?

Cuando se habla de economía clásica, el economista que viene a la mente de cualquier persona que esté relacionada con la materia es Adam Smith. Este personaje es considerado como el padre de la economía moderna por su famoso libro “La riqueza de las naciones”, en el cual logra agrupar teorías de crecimiento económico, de valor y de distribución de la riqueza bajo un mismo pensamiento. Sin embargo, la gran proeza de Smith, por la cual se le atribuye tan ostentoso título, pudo haber tenido una gran influencia proveniente de otras ciencias; al punto, que incluso la gran obra de Smith pudo ser un simple plagio de ideas adornadas con conceptos nuevos.

Claro está, semejante aseveración no se podría hacer sin tener una hipótesis muy bien fundamentada. Por lo anterior, y en busca de demostrar que la obra insignia de Smith pudo haber sido una copia de ideas que ya se habían desarrollado en la época, miraremos detalladamente sus tres teorías más famosas: teoría del valor, mano invisible y riqueza de la nación.

Lo primero a tener en cuenta, antes de cualquier análisis teórico, es el contexto histórico en el que Smith escribió su libro más famoso. “La riqueza de la naciones” fue escrito en el año 1776, casi 100 años después de que Isaac Newton escribiera sus famosas leyes de gravitación y de movimiento, mejor conocidas como las leyes de Newton, que cambiaron el pensamiento de la época al demostrar que podían existir leyes naturales (universales) que no se podían violar de ninguna forma. Lo anterior, claramente no pudo pasar desapercibido por Smith quién no era economista de profesión sino filósofo.

Una vez se analiza de manera minuciosa la forma como Adam planteó su teoría, el lector podrá comenzar a notar que el funcionamiento de la economía que propone el personaje en cuestión es muy similar a las leyes planteadas por Newton casi 100 años atrás. Comenzando por la teoría del valor trabajo, se tiene que ésta argumentaba que el valor de las cosas provenía del trabajo que la gente imputaba al momento de la producción. La teoría del valor trabajo tuvo una influencia de la teoría del valor de los fisiócratas, con la única diferencia que Smith llevó esa teoría a un nivel más alto al asegurar que la tierra no era lo único que producía valor. De esta forma, para Smith, el trabajo humano era lo que le daba valor a los objetos y la capacidad de compra de estos venía de la cantidad de trabajo que pudiera comprar.

La segunda y más famosa teoría de Smith es su concepto de mano invisible, que habla sobre el funcionamiento del mercado. Para Smith, en el mercado existen dos fuerzas: la de demanda y la de oferta. Dichos tipos de fuerza son las que mueven el precio de los bienes (el de mercado) por encima o por debajo de su precio natural (aquel que permitía el pago de salarios, renta y beneficios en cualquier momento del tiempo); sin embargo, el precio de los bienes siempre volverá a su valor natural porque la economía se ajustará por sí sola. Este mecanismo de auto regulación siempre se cumplirá debido al actuar egoísta de las personas.

Finalmente, la última teoría de Smith, por la cual le dio su nombre al libro, es la riqueza de una nación. Cuando se habla de este concepto, se habla de la cantidad de bienes (no servicios) que puede producir un país. Lo que lleva a que la producción de una nación aumente es la división del trabajo y la acumulación de capital, debido a que el primero de estos permite un aumento de la productividad por trabajador lo que a su vez generar un excedente, y la reinversión de este excedente permite nuevamente una mayor división del trabajo y por tanto una mayor producción. En este orden de ideas, se tiene un círculo virtuoso de crecimiento económico ya que una vez comienza la división del trabajo, siempre que se reinvierta una parte de las ganancias, el crecimiento llegará por sí mismo.

Ahora bien, repasando las leyes de Newton se tiene que se pueden dividir en dos partes: las tres leyes de movimiento y la ley de gravitación. Las tres leyes de movimiento son aquellas que explican las razones por las cuales un objeto con masa se mueve cuando se aplica o no una fuerza (cuando no se aplica fuerza se le conoce como inercia). La primera se conoce como la ley de la inercia y sostiene que ningún cuerpo puede moverse y mantenerse en movimiento constante sino se le aplica fuerza. La segunda ley se conoce como la ley de la fuerza y dice que si a un cuerpo se le aplica una fuerza, éste entrará en movimiento cambiando su velocidad y su dirección. Finalmente, la última ley de movimiento se le conoce como la ley de acción y reacción la cual plantea que cuando se aplica fuerza a un cuerpo, éste genera una reacción (fuerza) en la misma magnitud sobre el primer cuerpo. Por último, la ley de gravitación de Newton dice que existe una fuerza que hace que los cuerpos con masa se atraigan y que esto siempre se cumplirá, es decir es una ley universal.

Teniendo en cuenta lo anterior, es posible ver que las leyes de movimiento y la de gravedad formuladas por Newton tienen una gran relación con la forma cómo funciona el mercado planteado por Smith. Sin embargo, para que se puedan aplicar las leyes descritas, en la economía propuesta por Adam Smith, es necesario que los precios, que son los que a través de la mano invisible regulan el mercado, sean una forma de materia. Y éste es el caso en la economía de Smith, puesto que los precios son determinados por la cantidad de trabajo que haya en los objetos, lo cual significa que es posible aplicar la teoría de Newton al mercado de Smith. Así, se tiene que los precios cumplen con cuatro cosas: son iguales a los naturales si no existe algún tipo de fuerza que haga que se muevan por fuera de ese equilibrio, si se aplica algún tipo de fuerza los precios se mueven hacia una nueva dirección, los precios no pueden mantenerse en constante movimiento si no existe una fuerza que los mantenga; y finalmente, si se aplica una fuerza a los precios estos generaran una fuerza de regreso en la misma magnitud.

De esta forma, dado que los precios cumplen con estas cuatro condiciones, se puede ver que la economía de Smith está basada completamente en las leyes de Newton, al punto que, todo su sistema de autoregulación y de “creación” de riqueza depende de que estas leyes se cumplan, puesto que de otro modo no habría manera de que los precios llevaran al equilibrio y la generación de ganancias para el crecimiento. En conclusión, la probabilidad de que la economía clásica de Smith haya sido un plagio de las ideas de Newton es bastante alta, no obstante se deja a discreción del lector hacer sus propias conclusiones.