La FED dijo sí al “tapering” ¿Que se viene para las economías emergentes?

Tras meses de especulación, el famoso “tapering” por fin se convirtió en realidad; iniciará en enero con la reducción de 10 billones de dólares por mes hasta llegar a los 75 billones de dólares. Meses enteros de incertidumbre sobre el posible recorte del programa de compra de activos del Banco de la Reserva Federal llevaron a los mercados de capitales de todo el planeta a experimentar una continua montaña rusa. Las reuniones del FOMC se volvieron el evento más esperado por el mercado y hasta apuestas se crearon alrededor de la decisión tomada durante esta reunión. Todo esto como resultado del gran impacto que esta decisión tendría sobre las cotizaciones de los activos. Sin embargo, parece que esta continua incertidumbre trajo consigo un respiro a los diferentes mercados los cuales, luego de recibir esta decisión, reaccionaron de una manera mucho más positiva a la esperada.

Hace 3 meses para los mercados emergentes el “tapering” era un peligro inminente que ocasionaría la salida de capitales lo cual afecta en gran medida las cotizaciones locales. Pero la decisión de la FED  de retrasar el recorte en la reunión de Septiembre, permitió a los bancos centrales gestionar los riesgos a los que estaban expuestos localmente a través de medidas de política monetaria, que ayudaron a calmar a los inversionistas extranjeros, favoreciendo una estabilización de estos mercados y disminuyendo la salida de capitales.

Los bancos centrales tendrán que estar pendientes del impacto de la reducción una vez ésta inicie, con el fin de mantener la estabilidad de sus mercados. Sin embargo, este impacto parece ser menor de lo esperado en los mercados emergentes; lo cual, en vez de atribuírsele a una rebaja de las expectativas del desempeño de las economías de países emergentes, se debe en parte al cambio en las expectativas del mercado frente al endurecimiento de la política de la FED. En este sentido, existen evidencias de que el impacto del “tapering” sobre las inversiones de capital extranjero en economías emergentes depende de la relación entre el ritmo de la disminución del QE3 y las expectativas del mercado a través del tiempo, así como la volatilidad que generen estas expectativas. En este sentido, si se mantiene la estabilidad en las expectativas del mercado sumado a que la reducción fue menor a la esperada, se podría mantener la tendencia actual de las inversiones extranjeras en mercados emergentes.

Mientras la salida de la FED se lleve a cabo como los mercados lo anticiparon y las expectativas de tasas de interés se cumplan, la llegada de flujos de capitales a los mercados emergentes no se debería ver ampliamente afectada el próximo año. A pesar de esto, los mercados estarán atentos a las decisiones que la FED tome en sus próximas reuniones, cada una de las cuales podría cambiar las expectativas del “tapering” ampliando los efectos adversos que este tuviera en los mercados. Pero, dado que el anuncio de la FED fue sorpresivo ya que se esperaba que la reducción del QE3 empezara después con un monto mucho mayor, el mercado ya incorporó parte de estas expectativas matizando el impacto que este tenga una vez inicie.

No obstante, los bancos centrales deben mantener espacio de acción suficiente en sus políticas monetarias, así como fomentar prácticas prudenciales de monitoreo y control del riesgo de mercado, permitiendo así amortiguar el impacto de presiones externas y tener un mayor campo de reacción frente a un posible aumento de la volatilidad una vez inicie el desmote del programa de estímulos de la FED. El “tapering” por fin llegó, y llegó para quedarse.

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