La ¿lotería? de los penales

Desde el inicio de su uso en el mundial de España 82, 22 partidos mundialistas se han definido desde los penales. Muchos lo llaman lotería, otros se preparan entrenando fuertemente para resolver en caso que se llegue a esta instancia, incluso hay quienes estudian arduamente la estrategia y tendencia de los tiros del rival. En la memoria quedan las notas usadas por el arquero alemán Lehmann en el mundial del 2006 contra Argentina, las sacó de su media derecha y leía durante cada cobro de su equipo, al final Alemania ganó y Lehmann tapó dos tiros.

Al ser una de las jugadas más sencillas y de las que más emoción y expectativa genera durante un partido, ha inspirado gran variedad de estudios: desde la física del tiro[1], pasando por aspectos psicológicos[2], hasta análisis de la estrategia al patear penales usando la teoría de juegos[3].

De los 22 partidos que se han extendido hasta los panales, diez habían terminado 1-1, nueve 0-0, dos 2-2 y uno 3-3. Diez selecciones han participado en más de una definición. Siendo la más efectiva la alemana, ganado el total de las cuatro tandas disputadas, y la de peores resultados Inglaterra, perdiendo las tres definiciones en las que estuvo involucrada. De hecho, se habla de la “maldición inglesa” pues a su paupérrimo desempeño en los tiros desde los 11 metros en los mundiales, debe sumársele tres derrotas en las Eurocopas (96, 04 y 12) por la misma vía. Incluso se especula que la delegación inglesa en Brasil incluiría un psiquiatra cuyo principal objetivo sería superar el derrotismo en una eventual definición por penales.

Captura de pantalla 2014-06-10

Y tiene todo el sentido, la ciencia del deporte soporta el interés inglés de atender aspectos psicológicos de su equipo. Varios estudios[4] han mostrado que más que la habilidad y el cansancio, son los factores emocionales los que tienden determinan el desempeño y resultados en los cobros de penales. Más que una lotería (donde la suerte define un ganador) o una prueba técnica (donde los mejores dotados se imponen), los penales parecen ser una prueba al carácter y capacidad de control de la ansiedad de cada jugador. Y es que probablemente cobrar un penal en una instancia definitiva de un mundial puede ser uno de los escenarios con más presión que un jugador experimenta en su carrera, al fin y al cabo la línea entre la gloria y la pena es bastante delgada y las probabilidades de revancha muy pequeñas (teniendo en cuanta que un jugador podría llegar a jugar un máximo de 3 ó 4 mundiales en toda su vida).

Es ampliamente recordado como Uruguay ganó la tanda de penales a Ghana en cuartos de final de Sudáfrica 2010, luego que la selección africana desperdiciara una pena máxima en el último minuto del tiempo suplementario. La forma como se llegue mentalmente a los cobros resulta fundamental para tener éxito ellos. Más ansiedad, frustración, nerviosismo o impotencia solo significa más probabilidad de fracaso.

Mucho se ha hablado del envión anímico que produce remontar el marcador. Fresco en la memoria tenemos la final de la Champions League empatada a último momento por el Real Madrid, o la final del fútbol colombiano en la que el Atlético Nacional hizo lo propio. En las definiciones por penales de los mundiales el equipo que remontó durante el tiempo reglamentario o el suplementario ganó la tanda 8 veces, comparada con 5 veces que la perdió. Para encontrar un partido ganado por quien perdió la ventaja tendríamos que remontarnos a octavos de final del mundial del 2002, en el que España ganó en panales a Irlanda 3 a 2, luego de que los irlandeses empataran el juego en el minuto 90.

Además del resultado, diversos otros efectos pueden explicar la mentalidad con la que se llega a la definición final. La expulsión de Zidane, capitán y astro de la selección francesa, en el tiempo extra de la final del mundial del 2006 es un ejemplo claro de esto. Italia no perdonó la frustración y enojo de los galos y se coronó campeón. Otro ejemplo, se puede observar en el partido de cuartos de final entre Corea y España en el 2002. Los ibéricos mostraron impotencia ante la anulación de sus dos goles, los coreanos pasaron factura.

Los equipos, entonces, no deberían de esperar una maldición “a la inglesa” para buscar la mejor preparación posible en cuanto a lo mental. Al final de los 90 ó 120 minutos enfocarse en lo que viene, olvidarse un poco del pasado, manejar la ansiedad, festejar cada acierto y tener conciencia del manejo de la situación parece ser la receta de los ganadores en el fútbol, y también de los que triunfan en otros aspectos de la vida. Como dato curioso, el papel con las notas del portero Lehmann fue subastado por más de un millón de euros[5] en diciembre del 2006. No escribía ficción Isaac Asimov cuando afirmó, parafraseando a Louis Pasteur, que la suerte sólo favorece a la mente preparada.

Por
Andrés Espítia: @afespitia
Juan José Espítia: @jjeh3010

 


[1] Takeshi Asai, Takao Akatsuka & Steve Haake, The physics of football, Physics World, June 1998.
[2] Wood, Greg & Wilson, Mark R. (2010). A moving goalkeeper distracts penalty takers and impairsshooting accuracy. Journal of Sports Sciences, 28: 9, 937 — 946.
[3] Azar, Ofer H. & Bar Eli, Michael, Do Soccer Players Play the Mixed-Strategy Nash Equilibrium? (May 10, 2011). Applied Economics, Forthcoming. http://ssrn.com/abstract=1837651
[4]
Por ejemplo:- Jordet, G., Hartman, E., Visscher, C. & Lemimink, K.A.P.M. (2007). Kicks from the penalty mark in soccer: The roles of stress, skill, and fatigue for kick outcomes. Journal of Sports Sciences, 25, 121 – 129.
- Moll, T., Jordet, G. & Pepping, G.J. (2010). Emotional contagion in soccer penalty shootouts: Celebration of individual success is associated with ultimate team success. Journal of Sports Sciences, 28, 983-992.
[5] http://www.footballshirtculture.com/Collecting/lehmann-world-cup-penalty-note-fetches-one-million-euros.html

Foto Cortesía de: https://www.flickr.com/photos/syymza/