Las personas son las dueñas de las marcas

La publicidad ha cambiado con el tiempo rápida e inevitablemente al mismo tiempo con la tecnología y los medios de comunicación.

Las personas hacían lo que las marcas decían
En un principio la acción de hacer publicidad se enfocaba en aprovechar los hoy conocidos como “medios tradicionales” (prensa, radio y televisión), ya que eran los únicos medios de comunicación masivos y una gran herramienta para las marcas a la hora de dar un mensaje a un público. En ese entonces, las personas actuaban en masas y la tarea de comunicar lo que una marca quería decir era relativamente más cómoda que hoy en día (las marcas tenían el poder).

Las marcas se adaptan a las personas
La llegada del internet como medio de comunicación masivo hizo que la forma en que se informaban las personas cambiara y fuera mucho más amplia, pues antes la gente pensaba lo que en el televisor, la prensa y la radio decían; que igual daban el mismo mensaje. Con el internet, las personas dejaron de creer lo mismo entre todos y empezaron a crear un criterio personal.
La diferencia de pensamientos, estilos de vida y ambiciones (sin moldes), obligó a las marcas a ser mucho más “personales” con los mensajes a la hora de hacer publicidad.

Marcas “face to face” con las personas
El internet y los teléfonos inteligentes cambiarían la manera en que una marca le hablarían al público, nunca había sido tan personal, pues ahora se puede tener una respuesta inmediata de las personas; saber qué piensan, sienten y qué hacen con la marca. Una oportunidad en la cual, si una marca es inteligente, lo único que tiene que hacer es saber dar un gran servicio para generar una gran experiencia, pues las personas hoy comparten todo y esa es la mejor publicidad que puede tener una marca.

Por eso, en medio de un mercado tan competitivo las marcas no se pueden limitar a dar un mensaje, pues las personas reciben miles de mensajes todos los días que provienen de diversas marcas y en ese caso la probabilidad de que el mensaje sea tenido en cuenta y recordado por las personas es muy complicado, pues están compitiendo entre muchas marcas por un “espacio en la cabeza” de una persona. Las personas sólo recuerdan aquellos mensajes que les genera una experiencia diferente, que las saca por un momento de la rutina y las lleva a interactuar con la marca. Así la persona cuando piense en esa marca su pensamiento no va a ser sólo racional, sino también emocional y eso es algo que toda empresa lucha por alcanzar.

Un ejemplo muy claro es la manera en la que se posiciona en el Top Of Heart (emocionalmente) la marca Disney. Todos de pequeños tuvimos interacción con la marca por medio de sus películas en las que nos mostraban un “mundo mágico” y al cual podíamos seguir accediendo por medio de los personajes de las películas en forma de juguetes (Merchandising). Muy seguramente si un adulto y un niño están a punto de entrar a los parques de Walt Disney, ambos van a recordar todos esos personajes que han visto en las películas y con los cuales jugaron en un “mundo mágico” creado en la mente de ellos y sentir emoción al saber que van a conocer e interactuar con ese “mundo mágico” que en ese momento está por convertirse en realidad. Esa es una experiencia que ni el niño ni el adulto van a olvidar y que volverán a sentir cada vez que se les venga a la cabeza la palabra Disney.

¿Cuánto vale x marca?
La única manera de medir efectiva y completamente la publicidad es saber qué es lo que sienten y piensan las personas de las marcas, pues las personas son las únicas que pueden darle valor a un símbolo, el cual se construye con las estrechas interacciones que puedan crear; esto es lo que al final asegura la permanencia de las marcas en la mente de las personas y el mercado.

 

Diego Andrés Gutierrez Leal: @diegondres
Director Comercial
G-BRAND Agencia de Publicidad
www.gbrand.com.co