Los beneficios de la crisis están asegurados

Para muchos, los debacles y los malos momentos que pueden atravesar las economías son una oportunidad para hacer negocios. Para nadie es un secreto que las caídas de las principales bolsas y las bajas en los precios de algunos activos son una oportunidad de comprar barato y esperar la eventual recuperación de las economías y el rebote de los precios de los activos adquiridos. Sin embargo, hay oportunidades de mayor crecimiento posterior y previo a la crisis para algunos sectores, y que quizás pueden ser tan rentables como los mercados de renta variable y especulativa, y uno de estos sectores es el de los seguros. Los cambios regulatorios, junto con la aversión creciente a tomar riesgos a causa de una crisis, generan mayores incentivos a buscar cubrimiento. El mercado de los seguros tiene una historia de varios milenios que ha ido evolucionando y fortaleciéndose con el pasar del tiempo. Sin necesidad de contratos, en el pasado los mismos grupos sociales se unían para reparar las calamidades que alguno de sus agentes hubiese sufrido y desde alguna perspectiva esto puede considerarse como un seguro, que inclusive en algunas economías y estructuras sociales aún se mantienen vigentes.

Las depresiones económicas invitan a replantear la regulación de las naciones afectadas durante una crisis. En la búsqueda de una mayor protección y un mejor manejo de los riesgos, muchas de estas nuevas normativas tienen como finalidad evitar posibles costos causados por un desequilibrio imprevisto, asegurándole a las compañías del sector asegurador y a todo el engranaje que las rodea, un mayor volumen de clientes. Los beneficios de tomar un seguro no sólo se perciben al momento que ocurre un siniestro, las compañías afianzadas pueden hacer mejores estimaciones sobre sus flujos futuros, de manera que ante un evento inesperado no se alterarán excesivamente las proyecciones que se hayan estimado permitiendo un mayor nivel de suavizamiento y un mejor control. Sin embargo, también hay que considerar que incrementos excesivos en materia de regulación pueden ralentizar la recuperación económica y tener un efecto contraproducente en cuanto a volumen de clientes para el sector asegurador.

Las ganancias que una aseguradora y los intermediaros perciben depende de la cantidad y el tamaño de las primas obtenidas por vinculación de clientes y los siniestros que hayan ocurrido durante el periodo del contrato, por tanto, es de vital importancia realizar un monitoreo de riesgos y un análisis financiero preciso para tratar de minimizar los eventos a los que se les está brindando cobertura. No sólo los números que la compañía o persona a asegurar muestren son determinantes a la hora de otorgar una póliza, es de vital importancia conocer al cliente, su experiencia y sus soportes, entre otros aspectos relevantes, para así poder tomar una decisión acertada sobre quienes pueden ser asegurados y la capacidad que se les debe otorgar.

Lo más llamativo de este sector es la amplitud del tipo de coberturas que pueden existir y lo que esto representa como oportunidad de negocio. Partiendo de los seguros o fianzas más tradicionales como seguros de vida y de automóvil, hasta seguros para cubrir un hoyo en uno en un campo de golf o las piernas de CR71; la complejidad de algunas de estas pólizas le dan a agentes y brokers la oportunidad de tener un mayor margen de intermediación con las aseguradoras y los clientes. Estos corredores al igual que los agentes, a pesar de ser distintos en su vínculo contractual, su exclusividad y en la forma en la que operan2, cumplen la misma función, la mediación entre cliente y compañía aseguradora y debido a los numerosos cambios en el sector asegurador, estos se convierten en figuras indispensables, ya que su conocimiento técnico le permite asesorar con precisión a quien necesite afianciamiento. Para darnos una idea de la necesidad de estos intermediarios, basta preguntarnos: ¿cuál es la prima que debería pagar para cubrirme en caso de un desastre natural? y específicamente, ¿qué me cubre?

Los bajos niveles de crecimiento de las economías más grandes y las mayores tasas de rentabilidad que ofrecen países como Colombia, donde sus mercados no están plenamente desarrollados, implican que una mayor concentración de capitales pueden ser dirigidos a los sectores productivos del país. Esta mayor cantidad de proyectos que se han venido desarrollando y que se esperan desarrollar, requieren de los servicios de compañías aseguradoras para proteger las millonarias inversiones, con montos acordes con los niveles de cada proyecto. Las pólizas de cumplimiento en particular se han convertido en un pilar fundamental a la hora de cerrar un negocio o participar en una licitación. Por ejemplo, un proyecto de explotación de un pozo petrolero requiere de varias pólizas previo a la explotación, durante y posterior a esta. Algunas de las pólizas necesarias son: Seriedad de oferta, en la cual se utiliza una póliza que cubre los perjuicios causados al asegurado ante la posibilidad de que un proveedor que aplica para ganarse una licitación, no tenga los suficientes medios para cumplir su oferta tras ser elegido. Se deben también incluir pólizas de cumplimiento, en las que se asegura que el proveedor de algún servicio necesario para el desarrollo del proyecto cumplirá con las obligaciones de su contrato y esto puede ir desde la interventoría para la excavación del mismo pozo, hasta brindar los servicios de baños para los obreros. Posterior al contrato se deben firmar pólizas que aseguren la reparación de las estructuras en caso de ser necesario. Estos en general son algunas de las fianzas más comunes y que se han convertido en un requerimiento básico para cualquier tipo de trabajo.

En conclusión, este sector poco llamativo en teoría, poco trabajado a nivel universitario y del que realmente no tengo mucho conocimiento, es claramente una gran oportunidad en materia económica y profesional, especialmente en países como el nuestro, que aún no están completamente desarrollados en este tema y que tienen mucho camino por recorrer y explorar. El tener conocimiento especializado sobre este sector brinda la oportunidad de vincularse con un negocio que maneja cifras billonarias y que a su vez presenta un reto ante la complejidad de algunos de sus temas, lo cual lo hace aún más llamativo para los futuros profesionales.

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1 Comparar con: Carbajosa, Carlos. Las piernas de CR9 están aseguradas en 100 millones de Euros. Disponible en: http://www.elmundo.es/accesible/elmundodeporte/2009/08/02/futbol/1249198253.html.

2 Los agentes tienen un vínculo de exclusividad con los brokers de seguros, mientras que los corredores suelen ser independientes y no tienen ninguna obligación de trabajar con una compañía en particular. Ver: http://risk-segurosblog.com/2010/02/02/diferencia-entre-corredores-de-seguros-y-agentes-de-seguros/.

Por Rodrigo Sánchez: @rodrigosanp