Los hombres que no amaban a las mujeres

El problema del maltrato hacia las mujeres debe abordarse desde la violencia que ejercen las propias instituciones del Estado, cuya base patriarcal conlleva a abusos por quienes deberían garantizar protección y seguridad a los ciudadanos, dijo Alan Grieg, del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas, al participar en el foro Masculinidad para una vida libre de violencia.

Teniendo en cuenta lo anterior, resulta inaceptable que un funcionario público, como lo es el Procurador Alejandro Ordoñez, haya hecho comentarios en contra de los derechos de la sexualidad femenina. Aun cuando es entendible que el Señor Procurador es católico, conservador y de extrema derecha; y Colombia es un país democrático en donde existe la libertad de expresión; un funcionario público debe cuidar de no hacer comentarios en contravía de la jurisprudencia constitucional.

Específicamente, el Procurador, en medio de su desmedido poder había mentido en relación al tema del aborto. ¿Mentido el Procurador?, ¿Él mismo que ha sancionado a funcionarios públicos por mentir en su hoja de vida? Sí, el mismo que ha adelantado 301.140 indagaciones e investigaciones sobre funcionarios de todo tipo de entidades, sancionando a muchos de ellos.

El Procurador se refirió a las campañas ordenadas en la sentencia T-388 de 2009 como “campañas masivas de promoción del aborto como derecho”, lo cual no es cierto. Según él, la pastilla del día después es abortiva, incluso cuando la Organización Mundial de la Salud la declara como anticonceptiva, y por lo tanto debe ser incluida en el POS. Señor Procurador, la despenalización del aborto existe en Colombia para los tres casos avalados por la Corte, no se crea superior a las leyes colombianas.

Me pregunto entonces, ¿Por qué una persona que ha sancionado a funcionarios públicos por mentir, miente?, ¿Por qué un hombre padre de tres mujeres, parece no reconocer los derechos sexuales de la mujer? La única respuesta que le encuentro a esta última pregunta se la debo a Stieg Larsson… Tal parece que hay algunos hombres que no aman a las mujeres.

Por esta, y otras más razones (como por ejemplo el que usted viole el artículo 126 de la Constitución), no apoyo su relección. Tristemente quien lo ternó para su relección fue la Corte, y aunque no es claro quién lo puede controlar a usted disciplinariamente, si alguien presenta una denuncia penal contra usted, es esta misma Corte Suprema la encargada de juzgarlo. Qué bien impartida es la justicia en el país del Sagrado Corazón, ¿No le parece señor Procurador?, ¡El poder de la mayoría no se convierte en el derecho de la mayoría!

 

Por Natalia Lemus: @NataliaLemusV