Los nuevos dueños del balón

Hasta el momento, la crisis europea había sido un tema con relevancia directa en esa zona, algunas regiones aledañas y los Estados Unidos. Las soluciones propuestas por los diferentes organismos de control siempre se han enfocado en desarrollar soluciones desde adentro, de Europa para Europa. La mayoría de los presidentes del continente, a excepción de Alemania han anunciado públicamente la posibilidad de acudir a rescates financieros e incluso la comunidad europea ha pensado en expulsar a Grecia del euro para salvar el respaldo en la moneda común y la estabilidad de la región.

Sin embargo, las anheladas cifras de una eventual recuperación gradual no se han empezado a dar, lo cual tiene en una fase de estancamiento a la economía mundial. Actualmente la volatilidad de las monedas consideradas las más sólidas del mundo es altísima. Por otro lado, los organismos de control siguen teniendo inconvenientes para consolidar estrategias que lleven el consumo y los niveles de deuda hacia sendas estables especialmente en el largo plazo. En fin, el panorama de estas economías no presenta resultados favorables por lo menos para lo que queda del año y lo más importante para destacar es que sus esfuerzos se han visto diezmados por la profundidad de la crisis.

La otra cara de la moneda se encuentra en América Latina y el mundo está  aprendiendo de las fortalezas financieras, económicas y productivas que allí se están gestando. En la región están las economías con las proyecciones de crecimiento más favorables así como las estrategias de política monetaria y fiscal de mayor cumplimiento y sostenibilidad. Además, los distintos sectores económicos de estos países son los de mejores resultados tanto a nivel interno como en términos de exportaciones y la gran mayoría de ellos tienen un sector financiero y bancario en expansión dado el incremento en la demanda por deuda de mediano y largo plazo, lo que quiere decir que la gente tiene “platica en el bolsillo”.

Es por ello que los empresarios y las autoridades económicas de las regiones en crisis han girado su atención en el nuevo continente y actualmente destinan su capital de inversión en suramérica, lo cual es evidente para todos: la expansion del sector bancario europeo como lo han hecho los bancos españoles; macroproyectos de extracción minera, en especial los de materias primas para las industrias como el petróleo, carbón y gas como lo han hecho incluso los chinos.

Toda esta entrada de capitales ha generado nuevas fuentes de empleo e ingresos para la población pero también le han complicado la labor a los bancos centrales para controlar las tasas de cambio. Por otro lado, se han generado fuertes debates en torno al aumento de la explotación de los recursos naturales. Aunque esto es cierto es discutible, pero el tema clave en el asunto es que son los países de este lado del hemisferio occidental los encargados de sacar al mundo de la crisis, así lo han expresado expertos europeos como Luis De Guindos, ministro de Economía de España y Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano, los cuales saben que allí sus inversiones son sólidas y tienen muchas posibilidades de seguir creciendo. Además saben que son estados expertos en superar crisis económicas como lo hicieron en los 80´s y los 90´s. Ambos coincidieron también en la importancia para Europa de sostener buenas relaciones con la región y seguir impulsando la inversión allí para sacar adelante sus economías y contribuir con el desarrollo de las economías latinoamericanas que son las que no han permitido que el mundo entero entre de nuevo en la peor crisis de los últimos tiempos.