Los venezolanos y nosotros, “los suizos”

Respeto merece quien de manera ecuánime e informada diverge del modelo de desarrollo venezolano e infinita paciencia el censor recurrente, acucioso y visceral que, sin duda, calificará de excelente el “justo y probo” modelo colombiano. Bienvenido el pensamiento diverso más no la absurda actitud de algunos paisanos que con paja de ojo pretenden esconder la monumental viga en el propio, que racionalizan la inconsciente negación de nuestros graves problemas con aviesas conjeturas y cifras distorsionadas o, alucinando, creen habitar en cantones suizos y ser helvéticos histórica, económica y políticamente acreditados para mirar a los demás por encima del hombro.

Mí desapasionada curiosidad y el respeto profesado a quienes buscan vías diferentes para construir futuro, me inducen a examinar comparadamente varios indicadores que, aunque fluctúen por razón de tiempos y fuentes (CEPAL, ONU, ACNUR, UNESCO, IDMC, DANE), aportan elementos de juicio para ordenar una perspectiva imparcial de lo bueno o malo que ocurre en Venezuela. Para dar cabida al sentido de las proporciones en el análisis, recordemos que la población venezolana es de 29.5 millones, el 62% de los 47 millones de colombianos. Ahora sí, de tantas, algunas cifras:

El 27% de venezolanos está en umbral de pobreza y 7% en pobreza extrema. En Colombia, (tercer país con más pobres en Suramérica) la pobreza ronda el 42% y la pobreza extrema el 17%. En Vzla. el desempleo es del 7.4% y en Col. del 10.2%. El salario mínimo en Vzla. equivale a US$ 477 y en Col. a US$ 321. Entre 2011 y 2012 Vzla. ha construido 347 mil soluciones de vivienda, en 2013 construirán 380 mil y hacia el 2019 esperan tener solucionado el déficit total de vivienda. En Col. aun no se terminan de construir las tan anunciadas 100 mil viviendas.

El coeficiente de Gini, que mide el grado de desigualdad, es de 0.39 en Vzla. el más bajo en AL, y de 0.55 en Col. Para el año 2012 el crecimiento del PIB en Vzla. fue de 5.5% y en Col. de 3.9%. En el mismo año la Inflación en Vzla. fue del 22% y en Col. del 2.44%. (Conviene recordar que entre los años 89 y 93 la inflación en Vzla. llegó al 45.3% y entre el 94 y 98 al 59.6%). En Vzla. un galón de gasolina cuesta 700 pesos colombianos aproximadamente, en Col. ni para qué hablar. La producción de petróleo en Vzla. es de 3.18 millones de barriles diarios, Col. bordea un millón de barriles diarios.

En la última elección, la abstención en Vzla.fue del 21.3% y en Col. del 44%. La democracia en Vzla. (Sistema electoral automatizado) es vituperada por nuestros inefables “demócratas” que acusaron de déspota a uno de esos hombres que rara vez la historia logra parir mientras olvidan o evaden la repudiable historia colombiana de caciquismos, compra de votos y manipulaciones, que exaltan esa “especial virtud” que tenemos de elegir a quienes solemos elegir para entronizar la corrupción y la ineptitud y que “se hacen los locos” con la opresión económica que sufrimos por cuenta de las multinacionales, los monopolios y el centralismo. La inseguridad en Vzla. no se puede negar pero, ¿Es comparable con la nuestra? Vzla. es receptor de desplazados colombianos y Col. es el país con mayor número de desplazados en el mundo, más de 5 millones.

En Vzla. la educación y la salud son gratuitas, en Col. bien sabemos del asunto. Vzla. ocupa el quinto lugar en matrícula universitaria en el mundo y Col. el puesto 13 entre 27 países de AL y el Caribe. Vzla. fue declarado territorio libre de analfabetismo por la UNESCO y Col. tiene el 9,6%.

Mal informados, nos creemos suizos, nos hacemos los gringos, cualquiera de estas razones encandila y altera la percepción del entorno y eso asusta porque cuando dejemos de mirarnos al ombligo, logremos cordura y alcemos la mirada, la mayoría de los países de AL habrán tomado ventaja. En tiempos cercanos sin duda los venezolanos deberán afrontar inmensos retos y grandes dificultades y sólo éxitos les podemos desear quienes no militamos en el tropel de incoherentes que diciendo anhelar el cambio reculan cuando el cambio va en serio. Por último vale decir que nuestro Tolima (cantón suizo para algunos) siendo un departamento atrasado de Colombia y con indicadores sociales de vergüenza, también podría ser región capaz de descubrir vías diferentes de redención social, sólo basta voluntad política, debate constructivo y grandes acuerdos de acción.

Por Alberto Bejarano