¿Mayor volatilidad para el dólar?

El inicio del retiro de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal (FED), y temores por los desequilibrios macroeconómicos que pueda causar a las economías emergentes un cambio en las condiciones monetarias en Estados Unidos, han provocado escenarios de devaluación y desvalorizaciones en los activos locales, creando en algunos casos escenarios de sobre reacción.

Sin embargo, no debe compararse lo que está sucediendo en los mercados con lo acontecido en las crisis de 1997-1998, en el 2001 o en el 2011 con la reducción de la calificación de Estados Unidos. Es importante tener en cuenta que en estos momentos las economías desarrolladas avanzan hacia un cambio de ciclo económico donde el crecimiento parece recuperarse, diferente a lo acontecido en momentos de crisis.

El mundo está iniciando un cambio de ciclo económico después de varios años de amplia liquidez por parte de las economías desarrolladas. Sin embargo las volatilidades observadas recientemente en los mercados reflejan un sentimiento de incertidumbre y temor por los emergentes.

De igual forma, es importante tener en cuenta que aunque las condiciones monetarias estén cambiando en las economías avanzadas (Estados Unidos), las tasas de interés se mantendrán en niveles mínimos en los países desarrollados por un tiempo prolongado, en momentos en que los emergentes presentan atractivas tasa de interés y bajos niveles de inflación que favorecen las tasas de interés real.

Por otra parte, las economías emergentes latinoamericanas experimentarán una recuperación más fuerte del consumo y en general de la demanda agregada, en un escenario externo más favorable y un entorno de devaluación de las monedas locales, que termina favoreciendo a muchas industrias aún bastante deprimidas
En este orden, una mejor dinámica de la demanda interna y aún altas tasas de interés real en las economías emergentes latinoamericanas ayudarán a mantener el atractivo por la región, moderando los escenarios de devaluación y generando una recuperación de los precios de los activos locales en el mediano y largo plazo.

Sin embargo, en la medida que la FED continúe avanzado hacia una normalización de la política monetaria estaremos enfrentados a amplias volatilidades en el comportamiento del dólar. Sumado a esto, una mayor oferta mundial de petróleo, en especial por parte de Estados Unidos, mantiene el riesgo de un deterioro en los términos de intercambio que favorecería la devaluación del peso colombiano.

No obstante, Colombia sobresale en la región por su estabilidad macroeconómica, lo que ayudará a mitigar los escenarios de devaluación.

Para marzo esperamos un comportamiento del dólar entre $2038 y $2070 con un sesgo al alza en momentos de coyuntura electoral que mantiene cierta cautela en los inversionistas. Adicionalmente el panorama político en Venezuela crea un entorno de menor apetito por inversiones en la región favoreciendo escenarios de devaluación en el corto plazo.

Por Cristian Lancheros
Analista Macroeconómico
Acciones y Valores S.A.
cristian.lancheros@accivalores.com