Turbulencia a la orden del día

Crisis del 1997, 2002, 2011  a la memoria de los inversionistas

Durante la última semana los inversionistas recibieron una muestra de las peligrosas reacciones derivadas de la percepción de un cocktail nada atractivo: una desaceleración en la economía China junto a expectativas de reducciones en el estímulo monetario por parte de la Fed en Estados Unidos, desencadenando una desbandada en los mercados emergentes que habrían recibido en periodos anteriores, fuertes niveles de liquidez importada desde los EE.UU.

En la línea de defensa vimos cómo esta semana el banco central de Turquía llamó a una reunión de emergencia, en una una medida que evidentemente ayudó a frenar la caída rápida de la lira. El banco señaló que Turquía pronto podría unirse a la lista de los países en desarrollo que han respondido a la presión de la moneda con subidas de tipos, tal como lo hiciera inesperadamente el Banco de la Reserva de la India este martes y como ya lo ha venido hacienda Brasil.

Si tenemos en cuenta que a esta situación se suman las preocupaciones propias de cada país, como los disturbios en Ucrania y Tailandia, y las preocupaciones globales acerca de un menor crecimiento en China en 2014 y el inicio del retiro del estímulo monetario por parte de la Reserva Federal de EE.UU. este peligroso cocktail permite entender la disminución en el sentimiento hacia activos vistos como de mayor riesgo en un entorno de subida de tipos de interés y menor liquidez.

De otra parte, el mercado espera que la nueva presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Janet Yellen, desactive las burbujas de activos sin hacer daño a la economía lo que es sin duda, una tarea verdaderamente desafiante dado que su antecesor Ben Bernanke, únicamente anunció lo que debería hacer la autoridad monetaria pero en realidad no se conoce la reacción del mercado frente a su implementación.

Desde luego el riesgo evidente es que al desenrollar los excesos especulativos se acabe sacudiendo el sistema financiero y afectando el crecimiento económico, por esto consideramos que la tarea de la Fed esta semana consiste en asegurarse que la política monetaria acomodaticia no derive riesgos significativos para la estabilidad financiera mundial. Desde esta óptica, entendemos la turbulencia reciente como una fallida intención de los mercados financieros de disuadir a la Reserva Federal en su intención de implementar la reducción en las compras de bonos mensuales ($10 mil millones) para continuar alimentando el sentimiento comprador en el mercado accionario de referencia.

Podríamos esperar pronunciamientos relativos al guidance para las metas en materia de desempleo en 2014, pues la tasa actual se encuentra muy cerca al nivel objetivo de 6.5% lo que supone que habría un cuestionamiento sobre la estabilidad de las tasas bajas por “un prolongado periodo de tiempo”; al respecto consideramos que acorde con las más recientes estadísticas laborales el indicador puede seguir disminuyendo sin con ello implicar que la economía este en una situación más saludable lo que requiere el esfuerzo de la Fed de renovar sus intenciones ya discutirlas con el mercado. Por ahora la buena noticia es que no hay señales de desequilibrios financieros peligrosos y por lo tanto esperaríamos que después de la tormenta llegue algo de calma.


Por Wilson Tovar

Gerente de Investigaciones Económicas
Acciones y Valores S.A.
@wilsontovar26

 


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